AirPods mojados: los primeros minutos
Sácalos del agua y, antes de nada, déjalos fuera del estuche: si los guardas mojados, la humedad pasa a los contactos de carga y el estuche intentará cargarlos igualmente. Sécalos uno a uno con un paño suave y seco que no suelte pelusa, sin apretar la malla. Después déjalos sobre una toalla seca con la rejilla del altavoz mirando hacia abajo, para que la gravedad ayude. Si antes sonaban bien y ahora suenan tapados, bajos o con crujidos, hay agua detrás de la malla, y esa es justo la parte en la que un tono puede ayudar. Lo demás, el interior del auricular y sus contactos, solo se seca con aire y tiempo. Tras unas salpicaduras suele bastar un par de horas; si se sumergieron, dales bastante más antes de volver a ponértelos.
¿Un sonido saca el agua de los AirPods?
Sí, siempre que no los lleves puestos. Cada auricular tiene un altavoz diminuto, y un tono grave hace que su membrana se desplace lo suficiente para empujar las gotas hacia fuera a través de la malla; es el mismo principio con el que el Apple Watch expulsa el agua al quitar el bloqueo de agua. Los AirPods no traen esa función: ni en sus ajustes ni con ningún gesto hay una opción para expulsar agua, así que el tono tiene que enviarse desde el iPhone. Conviene tener claros dos límites. El sonido no seca el interior del auricular ni los contactos de carga. Y nunca debe sonar con los auriculares en los oídos: un tono grave a ese nivel, tan cerca del tímpano, no es seguro.
Paso a paso con el modo AirPods de Expulsa Agua
El modo AirPods está en la app para iPhone y iPad, y sirve también para otros auriculares Bluetooth o con cable. Conecta los auriculares, quítatelos y sácalos del estuche. Desactiva la Detección automática de oído en Ajustes (Configuración, si tu iPhone está en español de Latinoamérica) > Bluetooth > ⓘ junto a tus AirPods; si se queda activa, el iPhone cambia la salida de audio al notar que no están en tus orejas y la app corta el tono. Colócalos sobre una superficie plana con la malla hacia abajo, elige izquierdo, ambos o derecho, marca la casilla que confirma que no los llevas puestos y la app cuenta 3 segundos antes de empezar. El modo Rápido reproduce 165 Hz durante 5 segundos, más bajo que en el teléfono y con una entrada suave de 250 ms; el Profundo hace un barrido de 100 a 400 Hz durante 15 segundos. Haz una pasada, espera y repite una o dos veces como mucho.
Si pasaron por la lavadora (o la secadora)
Es la forma más habitual de mojar unos AirPods, y muchos sobreviven. Trátalo como una inmersión completa con un agravante: el centrifugado empuja agua y detergente hacia dentro. Sécalos por fuera, déjalos fuera del estuche y dales un día entero antes de usarlos o cargarlos. Si una vez secos el sonido sigue apagado, lo normal es que quede una película de jabón sobre la malla; pásale con suavidad un cepillo de cerdas blandas y secas. La secadora es peor que el lavado, porque el calor castiga la batería y las juntas. Si tras ese día un auricular no carga, no suena o cruje, llévalos a revisar a Apple. Antes, comprueba si tienes AppleCare+, porque la garantía estándar no cubre los daños por líquido.
El estuche de carga también se moja
Abre la tapa, inclina el estuche con la abertura hacia abajo para que salga el agua y seca con un paño sin pelusa todo lo que alcances, incluidos los huecos donde van los auriculares. Déjalo abierto, al aire, hasta que esté completamente seco antes de guardar los auriculares o conectarlo: cargar un estuche húmedo es la forma más rápida de corroer sus contactos. El puerto Lightning o USB-C del estuche sigue las mismas reglas que el del iPhone, sin hisopos ni palillos. El modo AirPods reproduce el tono por los auriculares, no por el estuche, así que aquí ningún sonido ayuda: solo el tiempo. Si usas una base inalámbrica para cargarlo, espera también a que esté seco por dentro antes de ponerlo encima.
Qué AirPods resisten el agua
Los AirPods de primera y segunda generación y los AirPods Max no tienen certificación de resistencia al agua. Los AirPods de tercera generación, los AirPods Pro de primera generación y los AirPods Pro 2 con estuche Lightning son IPX4: aguantan sudor y salpicaduras. Los AirPods Pro 2 con estuche USB-C y los AirPods 4 llegan a IP54, que añade protección frente al polvo. Los AirPods Pro 3 son IP57, con resistencia a una inmersión de hasta 1 metro durante 30 minutos. Ninguno es sumergible: las certificaciones describen exposiciones accidentales, no nadar ni ducharse con ellos puestos, y Apple advierte que la resistencia disminuye con el tiempo, así que un par con años encima está menos protegido de lo que dice su ficha.